Carlos Wagner fue uno de los empresarios más poderosos durante el kirchnerismo. Fue presidente de la Cámara Argentina de la Construcción y con su empresa ESUCO consiguió contratos de obra pública por $ 7 mil millones. Su nombre aparece en los cuadernos de Omar Centeno, el exchofer de Roberto Baratta, que destapó el escándalo de los sobornos para financiar las campañas de Néstor y Cristina Kirchner.

Wagner es uno de los empresarios arrepentidos en la causa y en su declaración aportó datos clave para la investigación, y luego fue excarcelado. En su presentación del viernes pasado ante el fiscal federal Carlos Stornelli involucró directamente a la exmandataria con el pago de los sobornos. Dijo que tanto ella como el exministro K de Planificación Julio De Vido sabían de los pagos irregulares que contratistas de obra pública le hacían a Baratta, mano derecha de De Vido.

Dijo además que las compañías constructoras que ganaron licitaciones de obra pública durante las administraciones K estaban adjudicadas previamente y que todos los que participaban sabían de estas irregularidades. El empresario explicó además que el pago de sobornos una condición fundamental para seguir integrando el llamado "Club de la obra pública", en referencia a las empresas que participaban de estas licitaciones.

El detalle de la declaración de Wagner se conoce el día previo a la presentación de Cristina en Comodoro Py, donde será indagada por el juez federal Claudio Bonadio, a cargo de la investigación. Vía Twitter, la senadora de Unidad Ciudadana confirmó que se va a presentar en los tribunales y pidió que no haya movilizaciones en su apoyo.

De acuerdo a las anotaciones de Centeno, Baratta recogía las coimas de diferentes empresarios para luego entregar la plata en el departamento que compartían Néstor y Cristina Kirchner en Recoleta, o incluso en la propia Quinta de Olivos.

Hasta el momento cinco empresarios confesaron que entregaron dinero a exfuncionarios del kirchnerismo por coimas o aportes de campaña: Armando Lorson (Grupo Albanesi), Juan Carlos De Goycoechea (Isolux), Ángelo Calcaterra y Javier Sánchez Caballero (IECSA) y Héctor Alberto Zabaleta (Techint). Todos ellos se acogieron a la figura del arrepentido.

El extitular de la Cámara Argentina de la Construcción es uno de los hombres de negocios con mayor conocimiento de la relación entre el Gobierno y los empresarios que participaron de la obra pública durante las administraciones de Néstor y Cristina Kirchner.

En paralelo a la causa de las coimas, en mayo pasado el juez federal Sebastián Casanello lo procesó en una causa de defraudación por la construcción de plantas potabilizadoras de AySA, obras encargadas a la compañía brasileña Odebrecht, involucrada en un megaescándalo de sobornos en la Argentina y otros países de Latinoamérica.

Fuente: TN

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