El Bayern Munich ganó 2-1 en Sevilla, y en la revancha empató 0-0 en su casa para meterse en la semifinales de la Champions League.

El conjunto alemán reguló el encuentro y manejó el marcador y el reloj, sabiendo que tenía una leve ventaja luego de vencer en tierras andaluzas.

Así y todo, la jugada más peligrosa fue un tiro de Joaquín Correa que pegó en palo y dejó mudo a todo el estadio por unos instantes. Además del tucumano, para la visita jugaron otros argentinos: Éver Banega y Gabriel Mercado, mientras que Guido Pizarro estuvo en el banco de suplentes pero no ingresó.

Ahora, el viernes se sortearán los cruces de semis entre el equipo bávaro, Liverpool, Roma y Real Madrid.

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