Marchaban 23 minutos del primer tiempo cuando Lionel Messi frotó la lámpara y convirtió un gol realmente memorable ante Nápoli. Con el partido ya 1-0 gracias a la apertura de marcador de Clément Lenglet, el rosarino eludió a varios rivales "en una baldosa" dentro del área grande. Cuando parecía que se le escapaba, remató con su zurda prodigiosa para poner la pelota en el palo más lejano de David Ospina.

Inmediatamente, las redes sociales reconocieron la obra de arte realizada por la 'Pulga', quien en cuestión de minutos terminó por liquidar las ilusiones del elenco italiano. Con el 3-1 final, Barcelona sigue firme en su camino hacia el título de la Champions League.

Embed

Aparecen en esta nota:

Comentá y expresate