*Por María José Armándola - Lic. en Kinesiología y Fisiatría (Mat. 939)

Vamos a vivir mejor, vamos por la plenitud, abordemos el derecho a sumar tiempo a nuestra vida. El equilibrio es la base de nuestra proyección saludable, y es entonces que conocernos, pensarnos y aceptarnos forma parte del primer paso que nos exige este anhelo. La información es clave. Tener certezas sobre lo que debemos hacer es tan importante como mirarnos profundamente para saber lo que somos para respetarnos, querernos y transmitir el mejor mensaje al otro: esto que vez es lo mejor que puedo darte.

No hace falta ni mencionar que es una verdad de Perogrullo que el sedentarismo es un mal que aqueja a nuestras sociedades y es terriblemente nocivo para las personas que evitan o no pueden realizar actividad física, desde caminar hasta aquellos deportes más complejos e intensivos.

De esto se puede desprender, entonces, que toda vez que se realicen ejercicios se experimentará el recorrido en un camino inverso a lo anteriormente expresado por lo que nadie podrá desaconsejarlo.

Si bien como profesional de la kinesiología debería aseverar esta máxima; debemos ser prudentes y establecer algunos parámetros ineludibles que podrían alertar que no siempre es lo aconsejable. Veamos: lo primero que hay que decir que no todos los ejercicios son prescriptibles para cualquier persona. Existen prácticas deportivas que, por su condición física, enfermedades preexistentes, o porque su realización o mala aplicación pueden generar consecuencias indeseables es que podemos traspolar un viejo apotegma a estos casos: “Cada cual su capacidad, según su necesidad”.

Muchas veces caemos en la tentación de comenzar procesos de mejora de nuestra capacidad física y atlética de manera individual y sin asesoramiento, ya sea en gimnasios o clubes con o sin asesoramiento profesional. Y lo que es peor, muchos se lanzan a propuestas de alta intensidad que les brindarían (en potencial) resultados mágicos exponiéndose a sesiones exhaustivas.

Sin embargo, en muchas ocasiones, no contar con los controles previos adecuados e, incluso, no mantener una rutina de ejercicios permanente, que le permita al cuerpo predisponerse bien a estas explosiones deportivas, lleva a que los resultados terminen siendo el desencadenantes de algunas patologías que se encontraban latentes en el cuerpo y el “deportista” refería como dolencias ocasionales, como refiere Jorge Ortega Traverso, un profesional titular de un centro especializado en la materia.

De eso queremos hablar hoy en esta columna. Especialmente de los casos donde la práctica de deportes puede convertirse en un aumento de los problemas, y ante los cuales debemos estar muy atentos prestando atención a las señales que nos brinda el cuerpo y que suelen anteceder a estos inconvenientes.

Ejercicios prohibidos

Las artrosis de cadera, de rodilla, de manos, incluso los casos de artrosis lumbar y cervical, se están multiplicando y en estos casos hay que ser muy cuidadosos a la hora de la realización de los deportes sino se quiere, involuntariamente, desgastar más aún los huesos. En estos casos, y sin ánimo de aportar temores innecesarios, las estadísticas aseguran que las enfermedades reumáticas causan la mitad de las incapacidades laborales.

Lo que antes llegaba a los 50 años con alguna manifestación a partir de los 40, ahora comienza en articulaciones como las manos, la rodilla y la cadera, en algunos casos a la edad de los 30 años. Por ello resulta tan necesario cambiar nuestros hábitos. Veamos unos consejos necesarios que expresamos desde el Centro de Kinesiología y Estética Armándola (CKEA) y que pueden ir brindando algunos ejes necesarios, pero no sin antes recomendar acudir al médico de confianza ante cualquier duda o síntomas preocupantes.

Artrosis de cadera: ejercicios prohibidos

El ejercicio no está prohibido ni mucho menos en las enfermedades reumáticas como la artrosis, pero se deberá ser muy cuidadoso a la hora de elegir aquellos que te beneficien porque si que existen ejercicios prohibidos que te pueden dañar. Otro factor importante es la moderación, y es recomendable no aplicar cargas sobre articulaciones dañadas, con demasiado peso y demasiadas repeticiones que puedan dañar o desgastar la articulación y/o el cartílago.

Artrosis de rodilla y cadera: ejercicios recomendados

Además de las recomendaciones anteriores, no podrás hacer ejercicios que supongan la sobrecarga y el impacto de esas articulaciones. Los deportes que más presión ejercen sobre la rodilla y cadera son el padel, destacando entre los deportes de raqueta, pero tampoco se recomiendan otros como el sky o algo tan sencillo como correr si la artrosis afecta a tu rodilla. Si tienes artrosis de cadera y/o rodilla deberás evitar ejercicios que a priori parecen sencillos pero que pueden dañarte: No debes ponerte de cuclillas ni debes intentar tocar los pies con las manos doblando el cuerpo hacia delante. Lo importante en la artrosis de cadera es que el paciente haga movimientos con control.

Artrosis cervical:

En este caso, por la localización del problema, los efectos no se limitan al dolor localizado sino que puede ser origen de problemas de vértigo, mareos e intensas cefaleas. Mientras que en términos generales hay deportes recomendados para frenar la evolución de la artrosis -(pilates, aquagym, natación)- existen otros considerados ejercicios contraindicados.

Se debe evitar el abuso de repeticiones de series en las que se fuerce la zona más afectada porque puede precipitar el desgaste.

Origen y síntomas de la artrosis

Es innegable que la artrosis se produce, esencialmente, por el paso de los años. Inevitablemente cumplimos años y los huesos y las articulaciones se van desgastando.

En este marco, es innegable que hay hábitos que, o bien por su abuso o bien por su mal origen, resultan determinantes para la degeneración del hueso. Influye lo siguiente:

• La alimentación debe ser variada con el aporte equilibrado de nutrientes que puedan conservar el sistema oseo-articular.

• Deberás eliminar hábitos como el tabaco y el alcohol cuyo efecto sobre nuestros huesos es fatal.

• Los cambios hormonales (difícilmente evitables) también precipitan enfermedades como la osteoporosis, especialmente a la llegada de la menopausia.

• La obesidad es la peor compañía para estos procesos.

• El deporte muy intenso puede resultar contraproducente.

• Existen empleo o trabajos que favorecen estos procesos degenerativos, como en el caso de los peluqueros que generan artrosis de manos.

Existen deportes que demandan más exigencia física como running, fútbol, tenis, rugby, artes marciales, danza, acrobacia aérea e incluso pilates, por lo que resulta de vital importancia proteger al máximo las articulaciones mediante el equipamiento adecuado. Por ejemplo, usar zapatillas que absorban los impactos a la hora de correr es esencial para cuidar rodillas y caderas. Nunca debemos desplazar la carga ni la tensión del ejercicio a las articulaciones; la correcta colocación y la acción directa de los músculos evitarán un daño innecesario en éstas.

Al igual que el descanso, debemos ser cuidadosos con los estiramientos y evitar ejercicios demasiado elaborados sin un completo control sobre nuestro cuerpo y en cada rutina.

Estudios internacionales demuestran que el 15% de la población posee una mayor predisposición a sufrir lesiones de cadera.

De este modo, insistimos en visitas y controles permanentes y rigurosos con el médico, y en el Centro de Kinesiología y Estética (CKEA) te esperamos para realizar las consultas que creas necesarias o bien comenzar aquellos tratamientos prescriptos por los profesionales. Un diagnóstico serio y a tiempo será lo mejor que le pueden pasar a tus articulaciones y nosotros estamos para ayudarte durante todo el proceso. Te esperamos.

Para más información podes escribir al WhatsApp 3434462213 o en nuestras redes: instagram: @ckearmandola

Facebook: CKEA de María José Armandola

Dirección: casa central: Vélez Sarsfield 721 Sucursal: Mitre 171. Los dos en el Parque Urquiza de Paraná.

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