El hecho ocurrió en diciembre y conmocionó a la opinión pública por ser la víctima un menor de edad. El agresor tiene 18 años y lo había atacado junto a un grupo de chicos, que tenían entre 11 y 15 años. En abril también fue detenido por el hurto de una bicicleta.

Agustín Fernández se salvó por muy poco de ir a la cárcel. Acordó con la Justicia de Gualeguaychú, ante el juez de Garantías Guillermo Biré y el fiscal Lucas Pascual, una condena de 3 años de prisión de cumplimiento condicional por hacerse responsable de los hechos que le imputaron, y que le ocasionaron un riesgo de vida a la víctima.

En la primera hora de la madrugada del 13 de diciembre, es decir, cuando llevaba sólo una hora como sujeto mayor de edad y punible ante la Justicia, Fernández cometió una agresión que lo marca de por vida como antecedente judicial.

Esa madrugada, y en compañía de un grupo de unos diez chicos de entre 11 y 15 años, increpó con insultos e insinuaciones de originar una pelea, a cuatro chicos y dos chicas de 14 y 15 años todos, que pasaron caminando por la zona del velódromo municipal en el Parque Unzué.

El grupo más pequeño ignoraron los insultos y siguieron su camino en dirección a los obeliscos de la Costanera, pero menos de una hora después volvieron a cruzarse en ese lugar. Fernández y su banda los siguieron hasta los obeliscos y allí se volvió a originar otro cruce que terminó con un menor apuñalado.

El ahora condenado sacó una navaja que apretando un botón saca a la superficie la hoja con filo y le tiró tres puntazos al adolescente de 14 años. Le ocasionó cortes en la axila izquierda y en el segundo espacio intercostal, que le provocó un neumotórax izquierdo y puso en riesgo su vida. Fue clave el rápido accionar de las personas que estaban en el lugar y lo auxiliaron, trasladándolo de inmediato al Hospital Centenario.

Si bien Fernández fue identificado por la víctima, su aprehensión se produjo cuatro meses después, cuando lo atraparon en la esquina de Chalup y Bolívar. En los primeros minutos del 27 de abril, y en compañía de otro delincuente que no pudo ser identificado, hurtó una bicicleta que había sido dejada por su dueño en la esquina de 25 de Mayo y Churruarín. A Fernández lo agarraron, pero su cómplice pudo escapar con la bicicleta.

Tras esto, Fernández fue judicializado y por la acumulación de hechos fue imputado de lesiones graves calificadas por la intervención de un menor de edad y hurto agravado por tratarse de vehículo dejado en la vía pública. Por ello recibió 3 años en suspenso, pero por un plazo de 4 años no deberá cometer ningún delito para que esa pena se convierta en cumplimiento efectivo.

Fuente: El Día

Aparecen en esta nota:

Comentá y expresate