En las últimas horas hubo dos hechos que no pasaron desapercibidos en Colón de Santa Fe. Por un lado, un pasacalle colgado en el predio para los jugadores, en alusión al tema de los premios, y otro que amaneció este miércoles colgado en la sede, este en referencia al accionar de José Vignatti.

Indudablemente en un año electoral, con una situación deportiva apremiante, otro eslabón en la previa de volver al ruedo con muchas obligaciones por delante, sin calendario internacional y con el único y primordial objetivo de permanecer en la Superliga.

Mientras tanto, el plantel de Colón llevará adelante el penúltimo entrenamiento en nuestra ciudad, antes de viajar este jueves rumbo a Santiago del Estero, para enfrentar la primera final dentro de los 18 partidos por delante que le esperan para asegurar la permanencia.

Con el presidente José Vignatti abocado íntegramente a cerrar el plantel con la llegada de un par de caras nuevas más, el DT intenta perfilar los once que se plantarán en la Madre de Ciudades para chocar con un rival directo.

En este sentido, Osella aguarda la recuperación de Brian Fernández, mientras también observa atentamente la resolución de varias operaciones (Toledo, Bianchi), para tener definitivamente su plantel 2020 conformado.

La semana anterior, el mundo rojinegro estuvo muy atento al desplante de los futbolistas, que resolvieron abandonar la concentración ante la falta de respuestas por el premio que reclamaban al haber jugado la final de la Copa Sudamericana.

Eso desembocó en una reunión entre el titular rojinegro y los jugadores, encabezados por el capitán Luis Miguel Rodríguez. Luego de ese cónclave, el tucumano le bajó los decibeles al reclamo y su mensaje fue totalmente esperanzador, minimizando lo sucedido y expresando que apenas un monto correspondiente a Copa Argentina era lo adeudado.

Fuente: Uno Santa Fe

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