Como el avión en el que viajaba hacia la Argentina tuvo que aterrizar de emergencia en Colonia tras una avería en el sistema eléctrico, la canciller alemana, Angela Merkel, dispuso de menos tiempo en Buenos Aires que el resto de los mandatarios.

Sin embargo, Merkel logró hacerse anoche una escapada hasta la reconocida parrilla Don Julio, en Palermo, y así pudo probar una de las más emblemáticas comidas argentinas: el asado.

Anoche, a las 21.45, salió del restaurante, y en la esquina de Gurruchaga y Guatemala la esperaba una multitud de curiosos que no quería irse sin una foto de la líder europea.

Pero no fue la única que desconcertó a los porteños. La reina de Holanda, Máxima Zorreguieta, sorprendió a los vecinos del barrio de Recoleta cuando irrumpió en la heladería Freddo, ubicada en Junín y Guido. Y el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed ben Salman, comió en la reconocida parrilla La Cabrera, donde tuvo lugar un insólito episodio.

Aparecen en esta nota:

Comentá y expresate