Pablo Fontanini, ingeniero agrónomo de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, analizó cómo influye en el campo las últimas lluvias que llegaron a la provincia este fin de semana. Si bien permiten que de a poco se salga del estado de sequía, advirtió que "ya es tarde" e incluso es contraproducente a esta altura de la campaña.

"La lluvia llegó tarde. Lo que es la cosecha de soja, prácticamente finalizó el ciclo. Es más, estas precipitaciones pueden ser contraproducentes y generar problemas porque demoran la cosecha, porque el grano sube de humedad y necesita esperar el productor para volver a cosechar", explicó, en diálogo con el Nueve.

Al respecto, explicó que los productores deben aguardan "que baje la humedad para no tener que llevarlo a una planta y que se realice el secado, lo cual tiene un costo". Incluso, dijo que "puede haber problemas de que se entren a abrir chauchas y se incremente la pérdida o haya un deterioro leve de la calidad".

De acuerdo a los datos de la Bolsa sobre las precipitaciones de este fin de semana, el profesional dijo que "los montos más elevados se detectaron en Victoria, muy cerca de la ciudad; el acumulado en abril ha superado levemente los 100 milímetros". No obstante, señaló que "uno se aleja y la cantidad de precipitaciones acumuladas disminuye en algunas sectores drásticamente".

Respecto de la zona cercana a la capital entrerriana, Fontanini indicó que "en Paraná la lluvia fue de 40 milímetros aproximadamente" y que "uno puede ir a zonas cercanas a Oro Verde y los valores se reducen a 15 o 20 milímetros".

La sequía poco a poco se va revirtiendo, aunque todavía falta más. "A nivel general podemos hablar de una situación demandante de agua. Hay sectores donde seguramente donde se mantiene la situación de sequía o reservas escasas. Hay casos, como por ejemplo Victoria, donde las reservas pueden estar en niveles adecuadas a óptimas", explicó.

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