En muchas ciudades del Litoral, incluidas las de Entre Ríos, se registran por estos días falta de leche y otros productos lácteos en las góndolas. En el mismo sentido, también se observan importantes subas de precios que obligan a los consumidores a buscar alternativas o directamente resentir el consumo.

El problema de los lácteos responde a problemas climáticos en el Litoral del país. Por ello, en las heladeras de algunas cadenas líderes, se observan espacios vacíos, que antes eran ocupados por distintos productos, en particular por leche fluida de segundas marcas. Prácticamente, quedan pocas opciones y a precios cercanos a 50 pesos el litro.

El presidente de Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (Apymel), Pablo Villano ratificó que el desabastecimiento está relacionado con cuestiones climáticas en la Cuenca Lechera (Santa Fe, Provincia de Buenos Aires y Córdoba), pero aseguró que “en las próximas semanas estará solucionado”, dijo a Ámbito.

“Las inundaciones primero y las elevadas temperaturas después provocaron una caída de más del 30% en la producción de leche, como fue el caso de Santa Fe”, indicó y añadió: “Además, existían entregas pendientes de 2018 por ventas en el exterior, que debían concretarse”.

Para el directivo “la caída del consumo interno (en los primeros meses cayó un 10% en comparación con un año antes), de todas maneras, permitió suavizar el impacto de esa baja en la oferta de productos”. “Algunas industrias recortaron envíos a los comercios frente a la escasa producción”, completó.

Villano aseguró que “la situación se normalizaría en las próximas semanas porque mejoraron las condiciones de producción en los tambos, porque definitivamente es un tema estacional”.

En este contexto, el dirigente industrial acusó a los comercios de “igualar los precios para arriba” ante el faltante de productos, de tal modo que las segundas y terceras marcas terminan costando lo mismo que las líderes.

De acuerdo al informe de la Mesa Agroalimentaria del Sector de Economías Regionales de CAME de febrero último, la leche de marcas como Ilolay o Milkaut subieron más de un 20% con respecto a enero; mientras que la de una compañía líder, sólo un 1,6%, publicó Ámbito.

En medio de esta crisis, también se puso nuevamente en el tapete la diferencia de precios entre lo que recibe el productor -entre 9 y 10 pesos por litro de leche- y lo que terminan pagando los consumidores -casi 50 pesos-.

Aparecen en esta nota:

Comentá y expresate