Strong, el perro rescatado de un brutal maltrato en Paraná, tiene un nuevo hogar, luego tres meses de rehabilitación. Fue adoptado por la joven que le dio tránsito en su casa.

Su caso salió a la luz en julio, cuando un joven difundió un video que mostraba la tortura que estaba viviendo: estaba atado, desnutrido y había empezado a comerse los restos de su amigo, que ya había muerto de hambre.

Un grupo de proteccionistas lo salvó, le otorgó asistencia veterinaria y se encargó de su recuperación. Luli Liendo, la joven que lo alojó de manera transitoria en su casa, finalmente decidió adoptarlo y brindarle un hogar definitivo a Strong.

Strong "marcó un antes y un después en tema de Justicia y maltrato animal para mí. El perro que me enseñó que no hay que ocultar, no hay que rescatar y callar, hay que luchar, hay que presionar y hay que salvar realmente con todo lo que eso implica", expresó Yésica Berezaga, la proteccionista que estuvo detrás del rescate.

"Un perro único, ese que todos soñamos tener cada día, pero que solo una persona tendrá el honor de verlo correr cada mañana, solo una familia podrá decir con orgullo: 'Yo lo salvé, yo le cambié la vida'. Nosotros no los elegimos, ellos nos eligen; entre tantos siempre habrá uno que con la mirada te diga que te ama por sobre todas las cosas en este mundo y eso es lo que Strong hace cada día con Luli Liendo", agregó Yésica, en una emotiva publicación en Facebook.

"Gracias Luli, gracias. ¡Sos su ángel! Como siempre digo, yo solo soy el puente entre el animal y la familia, el tránsito son los pilares que sostienen este puente y en este caso, el tránsito es también su familia por y para siempre!!!! Buena vida bebé... sé feliz... ama a tu mamá cada día como ella te ama", concluyó Yésica, tras agradecer a todos aquellos que colaboraron de una u otra manera con la recuperación.

Aparecen en esta nota:

Comentá y expresate