Un hincha de Unión fue acribillado a balazos con un arma de grueso calibre en el partido que el equipo santafesino disputaba de local contra Patronato. El crimen tendría vinculación con otro ocurrido el mes pasado, en las inmediaciones, y se enmarcaría en una disputa interna de la barrabrava “Tatengue”.

Un joven de 22 años fue asesinado este viernes por la noche dentro de las instalaciones del Club Atlético Unión, más precisamente en el patio delantero que tiene el mástil en el que ondea la bandera “Tatengue”, sobre avenida López y Planes.

Se llamaba Javier Luis Cabrera y se domiciliaba en la Manzana 4 del distrito costero de Alto Verde, cruzando la laguna Setúbal.

El incidente se desencadenó poco antes de la medianoche, luego del partido de fútbol profesional por la Superliga que empataron el local y Patronato de Paraná.

Para esa hora, casi todos los simpatizantes se habían retirado de la zona, pero Cabrera y algunos amigos se habían quedado dentro de la entidad, debajo de una escalera que lleva al gimnasio.

Fue en ese momento que apareció en la escena un sujeto por ahora desconocido que sin mediar palabras abrió fuego.

Al menos dos proyectiles impactaron en el cuerpo de la víctima, que cayó al piso desplomada. El agresor escapó del lugar a pie y descartó el arma de fuego en uno de los canteros que hay frente al club. Allí, la policía halló poco después una pistola calibre 9 milímetros, una vaina servida y un plomo deformado, entre otros elementos.

Malherido y agonizante, Cabrera fue trasladado en ambulancia de manera urgente hasta el Hospital José María Cullen, pero a pesar del esfuerzo de los médicos murió minutos más tarde.

Los profesionales constataron que tenía cuatro orificios de bala, dos en la zona de la axila derecha y uno en cada brazo. Sin los resultados de la autopsia y los peritajes, al cierre de esta edición no se había podido determinar si había recibido cuatro tiros o sólo dos que generaron las múltiples heridas.

Minutos después del ataque, otro móvil policial acudió a la esquina de bulevar Pellegrini y calle Francia, donde se encontraba un hombre de 33 años con golpes y cortes en la cabeza. Esta persona fue trasladada por los uniformados hasta el mencionado centro público de salud, pero escapó de la Sala de Guardia antes de ser asistido. Los investigadores presumen que el herido, que está identificado, tuvo algún tipo de relación con el episodio fatal ocurrido poco antes.

Secuela

Según trascendidos, el crimen de Cabrera estaría íntimamente relacionado con otro homicidio ocurrido el mes pasado muy cerca del Club Unión.

El sábado 6 de octubre, en el playón de estacionamiento ubicado entre las avenidas López y Planes y bulevar Pellegrini, fue asesinado Amílcar Javier Leguizamón, de 38 años.

Los autores del hecho fueron dos sujetos que pasaron por el lugar en moto y le dispararon por la espalda, según se pudo observar luego en las numerosas cámaras de vigilancia que hay en ese sector.

Ahora, el personal de la Policía de Investigaciones nuevamente se encuentra revisando los registros para observar posibles detalles que lleven al autor del nuevo asesinato.

Interna

Aparentemente, ambos crímenes tendrían como origen una disputa interna de la barrabrava “tatengue”.

El conflicto habría estallado entre los líderes más antiguos y un grupo de jóvenes que intentan disputarles el poder.

El caso está en manos de la fiscal Cristina Ferraro, de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público Fiscal, publica El Litoral.

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